No me llames enfermo
El estigma asociado al sufrimiento psíquico constituye una de las principales barreras para el acceso a la atención en salud mental y la recuperación de quienes atraviesan estas experiencias. Históricamente, términos como locura han sido empleados de manera peyorativa, reforzando estereotipos y dificultando la comprensión de la diversidad de experiencias individuales.
Este artículo examina la necesidad de transformar el lenguaje y la visión de los profesionales de la salud mental, en particular del psicólogo, como una estrategia clave para la desestigmatización del sufrimiento psíquico. A partir de las reflexiones de autores como Manuel Desviat y de movimientos como La Revolución Delirante, se propone un enfoque más humano e inclusivo, en el que el psicólogo asuma un papel de guía y acompañante en el proceso de recuperación, promoviendo un modelo de salud mental colectiva basado en la justicia social y la participación comunitaria.
El Estigma de la "Locura" y la Necesidad de un Nuevo Lenguaje
El uso del término locura ha estado históricamente cargado de connotaciones negativas, reforzando la discriminación y el aislamiento de las personas con sufrimiento psíquico. En el modelo biomédico predominante, dicho sufrimiento ha sido patologizado y reducido a categorías diagnósticas, dejando de lado su dimensión subjetiva y social (Desviat, 2019).
Desde una perspectiva crítica, el movimiento La Revolución Delirante propone resignificar el término locura dentro de un marco de reconocimiento de la diversidad humana, en oposición al concepto de enfermedad mental, el cual conlleva un fuerte componente estigmatizante (La Revolución Delirante, 2017). Este cambio de lenguaje es fundamental para promover un enfoque menos medicalizante y más orientado al acompañamiento y la comprensión de las experiencias individuales.
En este sentido, resulta esencial avanzar hacia un discurso que evite etiquetas diagnósticas reduccionistas y, en su lugar, reconozca la multiplicidad de vivencias asociadas al sufrimiento psíquico. La transformación del lenguaje no solo impacta la forma en que la sociedad percibe estas experiencias, sino que también influye en la relación entre los profesionales de la salud mental y las personas que buscan apoyo.
El Psicólogo como Guía: Acompañamiento Terapéutico y Narrativas
El modelo de atención en salud mental, tradicional, ha situado al profesional como una figura de autoridad, con un rol predominantemente directivo en el tratamiento de los pacientes.
Diversas corrientes contemporáneas han señalado la necesidad de un enfoque más horizontal, en el que el psicólogo actúe como un guía, un acompañante pienso sería más necesario, en el proceso de recuperación del paciente, promoviendo la autonomía y el empoderamiento de las personas.
Una de las estrategias fundamentales en esta transformación es la continuidad de cuidados, que incluye el acompañamiento terapéutico, la intervención en crisis y la hospitalización domiciliaria. Estos enfoques buscan ofrecer respuestas individualizadas que se adapten a las necesidades específicas de cada persona, evitando la institucionalización y favoreciendo la integración en la comunidad (Desviat, 2019).
También se ha propuesto una psiquiatría basada en narrativas, que prioriza la subjetividad y la historia de vida del individuo por sobre el diagnóstico clínico (Berbesí et al., 2020). Esta perspectiva reconoce que el sufrimiento psíquico no puede ser reducido a una categoría médica, sino que debe ser comprendido en su contexto social, relacional y personal.
Un aspecto clave en este modelo es el reconocimiento del saber profano, es decir, el conocimiento derivado de la propia experiencia de sufrimiento psíquico. Este saber, muchas veces ignorado por los enfoques tradicionales, resulta esencial para la construcción de soluciones conjuntas y para el fortalecimiento de la participación de los usuarios en su propio proceso de recuperación.
La Salud Mental Colectiva: Un Camino Hacia la Inclusión y la Justicia Social
El concepto de salud mental colectiva implica un cambio de paradigma que trasciende el ámbito individual y reconoce que el sufrimiento psíquico es, en gran medida, un fenómeno social. Este enfoque plantea la necesidad de respuestas que vayan más allá de la atención clínica y que promuevan la transformación estructural de las condiciones de vida que influyen en el bienestar mental (Desviat, 2019).
La participación de la sociedad civil en la construcción de la salud mental es fundamental. Movimientos sociales, asociaciones de usuarios, grupos de apoyo y organizaciones de activismo desempeñan un papel clave en la promoción de derechos y en la generación de espacios de contención y acompañamiento (La Revolución Delirante, 2017).
Asimismo, la lucha contra las desigualdades y la promoción de la justicia social son elementos esenciales de la salud mental colectiva. La precarización laboral, la falta de acceso a la vivienda, la discriminación y otras formas de exclusión social inciden directamente en la aparición y cronificación del sufrimiento psíquico, por lo que es imperativo abordar estos factores desde un enfoque integral (Berbesí et al., 2020).
En este contexto, resulta clave transitar de lo público a lo común, es decir, generar espacios de participación donde las personas puedan actuar colectivamente, preservando sus diferencias y construyendo soluciones conjuntas. Esta perspectiva permite la generación de redes de apoyo comunitario y favorece la inclusión de quienes han sido marginados por el sistema tradicional de salud mental (Desviat, 2019).
El Legado de la Reforma y la Necesidad de una Transformación Continua
Las reformas psiquiátricas implementadas en distintas partes del mundo durante la segunda mitad del siglo XX representaron un avance importante en la desinstitucionalización y en la promoción de modelos de atención más humanizados. Sin embargo, muchas de estas reformas no lograron romper completamente con el paradigma biomédico y la lógica manicomial, lo que evidencia la necesidad de seguir impulsando cambios estructurales (Basaglia, 2018).
Experiencias previas a la reforma psiquiátrica, como la psicoterapia institucional, la comunidad terapéutica y los movimientos de antipsiquiatría, han demostrado que existen alternativas viables al modelo tradicional. Estas propuestas han servido de inspiración para iniciativas contemporáneas que buscan superar la medicalización del malestar y fomentar un enfoque basado en la autonomía y la dignidad de las personas (Desviat, 2019).
Un ejemplo actual de estos esfuerzos es el movimiento La Revolución Delirante, el cual reúne a profesionales de la salud mental comprometidos con la transformación del sistema. Su enfoque en la formación crítica, la participación activa de los usuarios y la conexión con la comunidad ofrece un modelo inspirador para el futuro de la atención en salud mental (La Revolución Delirante, 2017).
¿Qué podemos hacer nosotros, los psicólogos?
El estigma asociado al sufrimiento psíquico constituye una barrera que dificulta el acceso a la atención y la recuperación. Podemos ayudar en la transformación del lenguaje, evitando términos patologizantes y promoviendo un discurso inclusivo, esto es un paso fundamental hacia la desestigmatización.
Hacer que nuestro rol, el papel del psicólogo sea como guía y acompañante, dentro de un modelo que priorice las narrativas y la subjetividad del individuo, esto es clave para una atención más humana y efectiva.
Por supuesto incluir, la promoción de una salud mental colectiva, basada en la inclusión y la justicia social, esto representa un horizonte esperanzador para la construcción de una sociedad más equitativa y solidaria.
Referencias
- Basaglia, F. (2018). La institución negada: Informe de un hospital psiquiátrico. Topía.
- Berbesí, D., Marulanda, S., & Ríos, C. (2020). Salud mental y determinantes sociales: Un enfoque crítico. Revista Latinoamericana de Psicología, 52(1), 45-60.
- Desviat, M. (2019). Salud mental colectiva: Crítica y alternativas al modelo biomédico. Madrid: Los Libros de la Catarata.
- La Revolución Delirante. (2017). Por una psiquiatría crítica y transformadora. Disponible en www.larevoluciondelirante.org.
